
El concejo registra en los últimos años una apreciable afluencia de inmigrantes ingleses en busca de un medio rural apacible, pero no remoto
El concejo cabranés se está convirtiendo en un pequeño Reino Unido. En los últimos años se está reuniendo en el concejo menos poblado de la Comarca de la Sidra una pequeña colonia de ciudadanos británicos; acuden atraídos por el carácter rural de un municipio relativamente bien situado, en el centro de la región, pero lo suficientemente aislado para aportarles la descansada vida que buscan en Asturias. Los ingleses -en este momento están censadas 13 personas del Reino Unido en un concejo de poco más de mil habitantes- ya son mayoría entre los emigrantes asentados en Cabranes, donde están registrados 46 extranjeros. En el Ayuntamiento no saben explicar por qué se está produciendo esta especialización de Cabranes como destino de británicos, pero asumen el hecho como la demostración de que el concejo tiene un notable atractivo residencial entre determinados perfiles. En la mayoría de los casos se trata de parejas de cierta edad y sin hijos, que vienen buscando un apacible lugar donde pasar sus tiempos de jubilación. Sin embargo, también hay parejas jóvenes. Una de ellas es la formada por Richard Patterson y Mary Ryan. Este joven matrimonio -él inglés, ella irlandesa- se ha asentado en la localidad de Giranes, donde ha comprado una casa. Han dado un giro radical a sus vidas. Hasta la fecha residían en Sheffield, una ciudad inglesa de medio millón de habitantes perteneciente al condado de Yorkshire y donde, como anécdota, se rodó la película «The Full Monty». Decidieron que ya estaba bien de vivir «con tantos ingleses juntos», apunta Mary, con humor, así que se pusieron a buscar en internet algo por el norte de España. Siempre huyendo del compatriota: «Todos se han ido al Sur, donde casi puedes hablar inglés por la calle».
