
Un empresario cabranés dirige desde Incós su negocio de México gracias a una red municipal pionera en Asturias para suministrar internet al medio rural
Manuel Rodríguez Solares siempre tuvo un cuadro del monte Incós -el Himalaya de Cabranes, 581 metros de altura- en su despacho de México DF. A la vista del monte «sagrado» de su concejo natal dirigía una empresa de 130 empleados, de ámbito nacional, dedicada a la comercialización de menaje y de todo tipo de material para el sector de la hostelería. Miraba el cuadro y añoraba la tierra donde nació, desde donde partió a América en 1963. Hoy sigue dirigiendo su empresa de México, pero a los pies del monte Incós, en Cabranes. Lo tiene a la vista y de vez en cuando, cuando entabla su videoconferencia semanal con sus ejecutivos mexicanos, gira su webcam y les muestra la viva imagen de aquel paisaje de su juventud que ellos sólo habían visto pintada en el despacho del jefe.
El caso de Manuel Rodríguez Solares retrata las nuevas posibilidades residenciales que abre al medio rural asturiano el acceso a servicios de internet de alta capacidad, la llamada «banda ancha», vedada en muchos casos a los principales núcleos de población. Y en eso Cabranes es pionero en Asturias. El Ayuntamiento se ha convertido en la primera Administración municipal que actúa como suministrador de servicios de internet. Ante el total desinterés de las grandes compañías de telecomunicaciones de ampliar su infraestructura para llevar el ADSL al territorio cabranés -donde no cuentan con un número potencial de clientes que haga todo lo rentable que desean la extensión del servicio-, el Ayuntamiento decidió desarrollar por su cuenta una red inalámbrica de transmisión de datos (wi-fi) para permitir a los cabraneses una conexión a internet en las mejores condiciones posibles y en todo el territorio municipal.
No hay competencia Puesto que el Ayuntamiento no entra en competencia con los grandes operadores (que han desistido de prestar el servicio), la Administración municipal decidió contratar dos líneas de ADSL a Telefónica y engancharse a ellas desde el lugar más próximo en que la multinacional llegase a prestar este servicio.
